2027 es el año en que termina la transición que empezó con la reforma de 2011. Si eres autónomo y te jubilas a partir del 1 de enero de 2027, las reglas ya son las definitivas, no las transitorias. Conviene saberlas ahora, porque la pensión no se decide el año antes de jubilarse: se decide con las bases de los últimos 25 años.
Las dos cifras que se confunden
Hay dos requisitos distintos y no son el mismo número:
Para jubilarte a los 65 años necesitas 38 años y 6 meses o más de cotización acreditada. Si no llegas, la edad ordinaria pasa a ser 67 años.
Para cobrar el 100 % de la base reguladora necesitas 37 años cotizados. Puedes jubilarte con menos y cobrar igualmente, pero con un porcentaje menor.
Y un tercer suelo: para tener derecho a pensión contributiva hacen falta 15 años cotizados, de los cuales al menos 2 deben estar comprendidos en los 15 años anteriores al hecho causante. Con exactamente 15 años, el porcentaje es del 50 %.
Cómo se calcula el porcentaje
La escala es mecánica:
- Los primeros 15 años cotizados dan el 50 % de la base reguladora.
- Cada uno de los 248 meses adicionales (los siguientes 20 años y 8 meses) suma un 0,19 %.
- A partir del mes 249, cada mes suma un 0,18 %.
Si haces la cuenta salen los 37 años: 15 años al 50 %, más 47,12 puntos por los 248 meses, más los 16 meses restantes al 0,18 % para completar el 100 %.
También existe un incentivo por demorar la jubilación más allá de la edad ordinaria: un porcentaje adicional por cada mes completo de retraso. Si te interesa el otro extremo, el de compatibilizar pensión y actividad, está explicado en Jubilación flexible para autónomos: qué cambia desde el 28 de agosto de 2026.
La base reguladora: los últimos 25 años
El porcentaje se aplica a la base reguladora, que es el promedio de tus bases de cotización de los últimos 25 años (300 bases mensuales divididas entre 350).
Esto tiene una consecuencia muy práctica: lo que cotices en los próximos años pesa mucho más que lo que cotizaste hace veinte. Si llevas años en la base mínima y te quedan diez para jubilarte, subir la base ahora mueve la aguja; subir hace quince años ya no la mueve.
Desde 2026 se aplica además, de forma progresiva hasta 2037, un cálculo alternativo que permite optar por el periodo de cómputo más favorable entre el general y uno ampliado que descarta los peores meses. Está pensado para carreras con lagunas, que es el caso típico de quien cerró el negocio un par de años y volvió.
La aritmética de subir la base
Con el sistema de cotización por ingresos reales, tu tramo depende de tu rendimiento neto anual, y dentro del tramo puedes elegir entre una base mínima y una máxima.
La cuenta es directa. Cada euro que subas tu base mensual se traslada casi íntegro a la base reguladora y, si llegas al 100 %, a la pensión bruta. Subir la base 200 euros al mes durante los 25 años del cómputo son 200 euros más de pensión bruta al mes, es decir unos 2.800 euros más al año en catorce pagas.
El coste: la cuota total del autónomo se mueve algo por debajo de un tercio de la base, así que esos 200 euros de base te cuestan unos 65 euros más de cuota al mes. La diferencia es lo que recuperas después en pensión, y se recupera en poco más de tres años de cobro.
El matiz que casi nadie calcula: si cotizas por encima de tus ingresos reales, la TGSS regulariza cuando cruza los datos con Hacienda y te devuelve el exceso. Cotizar de más no compra más pensión; compra una devolución sin interés.
Lo nuevo: la pasarela de las mutualidades al RETA
Si eres abogado, médico, arquitecto o de otra profesión con mutualidad alternativa al RETA, esto te afecta directamente. La Ley 2/2026, aprobada el 23 de julio y en vigor desde el 1 de agosto de 2026, abre la vía para que las cotizaciones realizadas a la mutualidad puedan integrarse en tu historial del RETA.
Hasta ahora esos años no contaban como cotización a la Seguridad Social, y quien había pasado quince o veinte años en mutualidad llegaba a la edad de jubilación con un hueco enorme. La ley está en vigor, pero el reglamento de desarrollo sigue pendiente, que es lo que fijará el procedimiento, los requisitos y el cálculo. El Ministerio ha anunciado su publicación para los próximos meses.
Si estás en ese caso, no hagas nada todavía, pero reúne ya los certificados de la mutualidad con periodos y bases: cuando se abra el plazo, la documentación es el cuello de botella.
Mover la base durante el año
No estás obligado a fijar la base en enero y aguantarla. Puedes solicitar modificaciones de base varias veces al año, con efectos en fechas concretas según cuándo presentes la solicitud. Es útil en dos situaciones: cuando tu facturación del trimestre supera con claridad lo que declaraste como previsión, y cuando baja y quieres evitar pagar de más y esperar la devolución.
Conviene recordar lo que ya sabes si vienes de otro régimen: la cuota de autónomos no es el único gasto fijo del trimestre. Entre eso, el IVA, el 130 y la Renta, el calendario se llena rápido. Los vencimientos del año están ordenados en Calendario fiscal básico del autónomo.
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Dónde encaja Mis Facturas
Para saber qué tramo te corresponde necesitas una cifra que casi nadie tiene a mano en tiempo real: tu rendimiento neto del año en curso. Mis Facturas lleva ingresos, gastos y facturas en un solo sitio, de forma que puedas mirar el acumulado del año y ajustar la base antes de que lo haga la TGSS por ti. Si buscas una herramienta sencilla para tener esa cifra a la vista, puede ser una buena base.