Durante la crisis energética, el IVA de la electricidad se redujo de forma temporal al 10% e incluso al 5% para aliviar el coste de familias y negocios. Ahora, con la vuelta al tipo general del 21%, muchas facturas van a subir sin que el consumo haya cambiado. Para un autónomo o una pyme, eso significa un gasto fijo más alto cada mes.
No es un cambio menor, pero tampoco es una sorpresa: llevaba meses anunciándose. Lo importante ahora es entender cómo te afecta y qué puedes hacer al respecto.
Cómo impacta en tu factura eléctrica
La subida del IVA no cambia tu consumo ni tu tarifa, pero sí el importe final que pagas. En una factura de 200 euros de base, la diferencia entre un IVA del 10% y uno del 21% supone 22 euros más. Multiplicado por doce meses, estamos hablando de más de 260 euros adicionales al año solo por este concepto.
Para un negocio con local, taller u oficina, donde el gasto eléctrico ya es significativo, el incremento puede ser mayor. Y para quienes trabajan desde casa y se deducen una parte de los suministros, el IVA soportado también sube.
Qué cambia en tus declaraciones trimestrales
Si estás dado de alta en el régimen general de IVA, el IVA que pagas en la factura de la luz forma parte del IVA soportado que declaras en el Modelo 303. Al subir el tipo, la cuota deducible también será mayor, lo que en principio puede jugar a tu favor si lo compensas con el IVA repercutido.
Ahora bien, si tu actividad está exenta de IVA o estás en régimen de recargo de equivalencia, ese IVA adicional se convierte en un coste puro que no puedes compensar. Conviene revisar tu situación particular con tu asesor para saber en qué punto te encuentras.
Qué puedes hacer para suavizar el impacto
Más allá del tipo impositivo, hay margen para actuar sobre la factura en sí:
- Revisa la potencia contratada. Muchos negocios pagan por una potencia que no necesitan. Una revisión rápida con tu distribuidora puede suponer un ahorro constante.
- Compara comercializadoras. Las tarifas cambian y a veces la inercia de no moverse sale cara. Un comparador oficial como el de la CNMC te ayuda a ver alternativas.
- Deduce correctamente el IVA soportado. Si trabajas desde casa, asegúrate de aplicar el porcentaje que te corresponde sobre los suministros. Y guarda siempre la factura completa como justificante.
Dónde encaja Mis-Facturas
Mis-Facturas puede ayudarte a tener tus facturas de gastos 'incluida la de la luz' bien organizadas y accesibles para cuando llegue el momento de preparar tus declaraciones. No es una herramienta fiscal y no sustituye el criterio de tu asesor, pero sí te da orden y visibilidad sobre lo que gastas cada mes.
¿Quieres tener tus gastos de suministros bajo control y bien documentados? Con Mis-Facturas puedes centralizar tus facturas y tener todo a punto cuando toque declarar.