Si has oído hablar de VeriFactu, probablemente también hayas oído la cifra: multas de hasta 50.000 euros. Suena fuerte, y lo es. Pero antes de entrar en pánico, conviene entender bien qué se multa, a partir de cuándo y qué puedes hacer para que no te pille con el pie cambiado.
En este artículo te contamos las claves de las sanciones sin dramas, pero sin edulcorarlas. Si quieres entender primero qué es VeriFactu y cómo funciona, te recomendamos leer nuestro artículo sobre VeriFactu antes de seguir.
Qué se multa exactamente
La multa no cae por tener un programa antiguo instalado en el ordenador. La AEAT confirma que puedes conservar software antiguo para consultar históricos, siempre que no se use para emitir facturas.
El problema viene cuando sigues facturando con un sistema no certificado una vez entrada en vigor la obligación. Ahí es donde Hacienda pone el foco.
Dicho fácil: el software antiguo puede quedarse para revisar facturas pasadas, pero no para generar nuevas. Si lo usas para facturar, estás en el radar.
De cuánto hablamos
Las multas pueden llegar a 50.000 euros por ejercicio fiscal por usar software no certificado. Y no es solo la multa en sí: también se contemplan recargos e inspecciones de Hacienda.
No es una cifra orientativa ni un "podría ser". Es el importe que maneja la normativa para quien siga facturando como si nada hubiera cambiado.
Y ojo: la sanción se evalúa por ejercicio fiscal, lo que significa que el coste puede acumularse si el problema se alarga en el tiempo.
Cuándo entra en vigor
Los plazos que maneja la AEAT son estos:
- Enero de 2027 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades.
- Julio de 2027 para contribuyentes del IRPF.
No son fechas orientativas. Son los momentos a partir de los cuales tu sistema de facturación debe estar adaptado si te afecta la obligación.
Qué puedes hacer desde ahora
Lo primero, no entrar en pánico. Lo segundo, tampoco ignorarlo. Hay un punto intermedio que suele funcionar mejor:
- Revisa qué software usas para facturar. Si es una herramienta comercial, pregunta al proveedor por su plan de adaptación a VeriFactu y qué documentación puede enseñarte.
- Si tu software ya no se actualiza o no tiene plan claro, es momento de valorar alternativas. No por miedo, sino por sentido común.
- Ordena tu facturación. Numeración, series, clientes, histórico. Cuanto más limpia esté tu base, más fácil será cualquier cambio de herramienta.
- No esperes a la fecha límite. No porque vaya a pasar algo el día uno, sino porque las prisas suelen llevar a malas decisiones.
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Dónde encaja Mis Facturas
Mis Facturas trabaja en la adaptación a VeriFactu como parte de su evolución. Si buscas una herramienta sencilla para llevar facturas, clientes y documentos con orden, puede ser una buena base desde la que prepararte.
Eso sí: Mis Facturas no sustituye a tu asesor. Para dudas fiscales o interpretaciones normativas de tu caso concreto, lo mejor sigue siendo hablar con un profesional.
En resumen
Las multas por VeriFactu no son un rumor ni una exageración. Son un escenario real para quien siga facturando con software no adaptado a partir de las fechas previstas.
Pero tampoco hace falta dramatizar. Lo sensato es esto:
- saber qué se multa y por qué;
- conocer los plazos que te afectan;
- revisar tu software actual;
- y preparar tu facturación con tiempo.
Con orden y sin prisas, todo se lleva mejor.
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