Retenciones de IRPF para autónomos: por qué muchos adelantan más de lo necesario

Aplicar un 15% o un 20% en cada factura es lo habitual. Pero habitual **no siempre significa correcto**. Y al final del año, muchos autónomos se llevan una sorpresa.

|3 min
facturas

Aplicar retenciones de IRPF en cada factura es algo que muchos autónomos hacen casi en automático. Un 15% por aquí, un 20% por allá, y listo. Parece la forma más sencilla de cumplir.

El problema es que, para una buena parte de los autónomos, ese porcentaje fijo acaba siendo un adelanto excesivo. Y al hacer la declaración, la sorpresa no siempre es agradable.

En lenguaje normal: no es que las retenciones estén mal, es que muchos autónomos aplican un porcentaje que no se ajusta a su situación real.


El problema de las retenciones fijas

Cuando emites una factura a una empresa o a otro profesional, lo habitual es aplicar una retención de IRPF. Ese porcentaje se lo queda tu cliente y lo ingresa a Hacienda en tu nombre. Es un adelanto de lo que te corresponderá pagar en la declaración de la renta.

Hasta ahí, todo claro. El problema es que ese porcentaje es fijo. No tiene en cuenta tus gastos deducibles, tu volumen real de facturación ni tu situación fiscal concreta. Así que, para muchos autónomos, el resultado es que adelantan más dinero del que realmente les correspondería.


Quiénes salen más perjudicados

Según datos recientes, alrededor del 60% de los autónomos salen perjudicados por las retenciones fijas del 15% o el 20%. Y los más afectados son los que facturan menos: los autónomos con ingresos por debajo de 12.000 euros al año pueden estar adelantando el doble o incluso el triple de lo que realmente les correspondería pagar.

Dicho fácil: cuanto menos facturas, más te pesa ese adelanto. Y más tiempo tarda Hacienda en devolvértelo.


Por qué pasa esto

La razón es sencilla. Muchos autónomos aplican la retención sin revisar si realmente les corresponde ese porcentaje o si, por su nivel de ingresos y gastos, deberían estar aplicando uno distinto. Es algo que se hace por inercia, porque "siempre se ha hecho así" o porque el gestor lo configuró en su día y nadie lo ha vuelto a mirar.

No es un problema de normativa. Es un problema operativo: falta revisión.


Qué puedes revisar

Sin necesidad de meterte en cálculos complicados, conviene pararse a pensar en algunas cosas:

  • ¿Sabes qué porcentaje de retención te corresponde realmente?
  • ¿Has revisado si tus ingresos y gastos del año justifican ese porcentaje?
  • ¿Estás adelantando mucho más de lo que luego pagas en la declaración?
  • ¿Tu asesor te ha explicado por qué aplica un 15% y no otro?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es "no" o "no lo sé", merece la pena sentarse con tu asesor y revisarlo. No es un trámite, es una decisión que afecta a tu tesorería cada mes.


Dónde encaja Mis-Facturas

Mis Facturas no calcula retenciones ni sustituye a tu asesor fiscal. Pero sí te ayuda a tener una visión clara de tus ingresos y tus gastos en todo momento. Y cuando tienes esos datos a mano, es mucho más fácil detectar si estás adelantando demasiado dinero y plantear la conversación con tu asesor con mejor información.

Tener orden en tus facturas no te exime de revisar las retenciones, pero te da la base para hacerlo con datos reales y no a ciegas.


¿Quieres tener más visibilidad sobre lo que facturas y lo que gastas para revisar si tus retenciones se ajustan a tu situación?
Descubre si Mis-Facturas encaja con tu forma de trabajar.

¿Te ha resultado útil? Compártelo con otros autónomos

Compartir:

No esperes a que te pille el toro, registrate gratis

Únete a Mis-Facturas.org y cumple con Verifactu sin complicaciones

Empieza con plan gratuito